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PROTECCIÓN OCULAR EN DEPORTES DE MONTAÑA

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El sol es la principal fuente de emisión de radiaciones en nuestro planeta. Estas radiaciones se agrupan en un amplio espectro según su longitud de onda (l). De todas estas radiaciones los rayos ultravioletas (U.V.) son los más agresivos para el organismo humano. A esto hay que añadir que la acción de estas radiaciones nocivas aumenta en nuestro tiempo con la disminución del grosor de la capa de ozono. Éste es un elemento abundante en la estratosfera (entre los 11 y los 50 km de altura), pero el monóxido de cloro lo ataca liberando cloro.

    La disminución de la capa de ozono en España es de un 10% según el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial. (INTA). Ocupamos el 8º puesto en la emisión de sustancias destructivas de ozono.

    Aparte del problema de la capa de ozono, en los deportes de montaña se conjugan una serie de factores que incrementan el riesgo que producen las radiaciones solares sobre el organismo humano:

  • En primer lugar diremos que se incrementan un 12% los efectos de las radiaciones cada 1.000 metros de altura superados.

  • En segundo lugar la nieve refleja un 90% de las radiaciones que recibe, mientras, por ejemplo, la hierba lo hace en sólo un 3%.

    Ante estas adversidades el ojo y la piel humanos no poseen defensas naturales suficientes como para protegerse por sí solos y necesitan de otros factores externos de protección. Este estudio pretende abarcar sobre la correcta protección del aparato ocular mediante la utilización de filtros especialmente diseñados para los deportes de montaña.


Composición de la luz. Espectro electromagnético

    El espectro electromagnético es el conjunto de todas aquellas formas de energía radiante que existen en el universo. Dentro de este espectro hay una parte que afecta especialmente al sistema de la vista y que, quien lo hace de forma más perjudicial, son curiosamente un tipo de longitudes de onda que no son visibles al ojo humano. Este espectro queda reflejado en el siguiente esquema:


Longitud de onda en nanómetros (nm) 


El ojo como protección

    El ojo humano posee unas capacidades de protección frente a los rayos U.V. y también frente a las radiaciones del espectro visible e infrarrojos. La mayoría de las radiaciones U.V. son absorbidas en la córnea y regiones adyacentes (esclerótica y conjuntiva). Sin embargo las mayores de 295 nm. son capaces de penetrar en la cámara anterior y llegar al cristalino. Son éstas y hasta el espectro visible (400 nm.) las que pueden producir mayores males en el ojo. Además la córnea no dispone de la capa queratinizada ni de los pigmentos protectores que posee la piel, lo que, como veremos más adelante, producirá la típica ceguera de las nieves.

    En los siguientes cuadros se observa la transmisión a través de la córnea y a través del cristalino en función de la relación edad-longitud de onda:


Transmisión córnea 


Transmisión cristalino 

    Como podemos observar tanto a nivel de córnea como de cristalino, la capacidad para absorber los rayos U.V. se va perdiendo con la edad, sobre todo en edades muy avanzadas.

    Frente a las radiaciones I.R. el ojo posee también unos mecanismos de protección natural como son el parpadeo y el reflejo pupilar, que son de gran eficacia para este tipo de ondas. Sin embargo, también hay lesiones producidas por este tipo de radiaciones, pero dado que son típicas de trabajos como soldadores,... no las analizaremos. Los efectos de la radiación U.V. sobre el ojo se detallan a continuación sobre el siguiente esquema:1

  • PÁRPADOS: edema parpebral - eritemas - eccemas - quemaduras cutáneas.

  • CONJUNTIVA: conjuntivitis - pignéculas.

  • CÓRNEA: Pterigion - queratitis - escamaciones de endotelio - pérdida de transparencia.

  • HUMOR ACUOSO: turbidez.

  • CRISTALINO: cataratas.

  • RETINA: degeneración macular y destrucción de fotorreceptores.

    En los deportes de montaña la enfermedad aguda más común de los efectos de los rayos U.V. es la ceguera de las nieves. Se da normalmente después de la exposición durante un periodo de tiempo comprendido entre cuatro y doce horas en una zona nevada y sin la protección adecuada. Los síntomas son hiperhemia predominantemente conjuntival, intensa fotofobia y lagrimeo, pérdida de visión, sensación de arenilla intraocular y dolor intenso. Se trata de una lesión reversible que suele resolverse sin secuelas en 48 horas, pero las fuertes molestias y el dejar sin visión al montañero hacen que tenga una gran importancia dentro de este tipo de deportes. El tratamiento sería a base de analgésicos, reposo de los ojos mediante parches oculares y colirios de antibióticos para evitar la infección, que es la complicación que aparece con más frecuencia.

    Las otras lesiones crónicas como son las cataratas a nivel del cristalino o las degeneraciones retinianas se suelen dar en poblaciones de mar o de vida en grandes altitudes, y normalmente en personas de avanzada edad.


Filtros de protección solar

    "Se denomina filtro de protección solar a todo substrato mineral u orgánico que tiene como objeto absorber o reflejar la mayor parte de la energía radiante en longitudes de onda nocivas, sin alterar por ello la transmisión de la parte no nociva del espectro visible, la percepción de los contrastes así como el coeficiente de atenuación visual relativo (distorsión en la percepción de los colores).2"

    Por lo tanto tenemos que resaltar dos cualidades fundamentales de unas gafas de sol:

  • Debe de reducir la intensidad del espectro visible para evitar el deslumbramiento y aumentar el confort de visión.

  • Debe de filtrar la radiación ultravioleta en las longitudes de 280 a 380 nm. por ser el espectro más peligroso para el ojo humano.

    Todos los filtros solares tienen unas propiedades, cuatro, que recogen los aspectos fundamentales que deben de cubrir a la hora de proteger el aparato ocular. Estas propiedades son las siguientes:

  • Propiedades espectrofotométricas. Abarca los aspectos de reflexión, absorción y transmisión. Se expresará en % la cantidad de reflexión de un filtro, para saber si tiene tratamiento antirreflejante o no. La absorción se indicará igualmente en % y es la información sobre la cantidad de radiaciones U.V. que la lente filtra, y por ello el grado de protección frente a estas radiaciones nocivas; esta protección no depende de la coloración ni de la tonalidad del filtro. La transmisión permite conocer aproximadamente la coloración que presenta el filtro observando la zona del espectro visible donde están contenidos los colores del espectro visible; una transmisión muy alta indicará una tonalidad más clara y como consecuencia una baja atenuación de la intensidad luminosa, y viceversa.

  • Propiedades refractivas. En general todos los filtros solares se supone que no deben de tener ningún tipo de potencia prismática, porque esto distorsionaría la visión. Hay un límite establecido como máximo en 0´5 D.

  • Propiedades ópticas. Esta propiedad incluye el grosor de la lente y cómo es esta en el centro y en los bordes, así como todos los defectos que pudiera tener la lente (estrías, burbujas, fisuras,...)en cuestión de masa o en cuestión de superficie (picados, rayados,...).

  • Propiedades mecánicas. Estas propiedades se determinan mediante la medida de su resistencia al rayado, a la rotura y al impacto. Serán distintas para el material mineral que para el orgánico.

    En la última propiedad, la mecánica, se han nombrado los materiales orgánico y mineral. Éstos van a ser los tipos de filtros de protección solar que a continuación se detallan mejor:

  • Filtros minerales. Son de vidrio y se pueden colorear en masa o por alto vacío. En el primer caso se emplean aditivos de óxidos metálicos como óxido ferroso, férrico, de níquel, de magnesio,... Los coloreados por alto vacío consiguen más uniformidad en la superficie del filtro.

  • Filtros orgánicos. Estos filtros se colorean manteniéndolos en unos líquidos que el fabricante determina durante un tiempo y a una temperatura constante. Dentro de este tipo de filtro hay dos grupos: el CR 39, que tiene una resistencia al impacto menor pero es adecuado para que no exista una aberración cromática; y el policarbonato, que tiene mayor resistencia al impacto pero por el contrario da más problemas en los contornos de los objetos.

    Dentro del coloreado o tintado se establece una baremación en base a su capacidad para filtrar las radiaciones U.V.: 

    Como hemos visto los distintos tipos de filtros se pueden colorear o tintar de diversas formas. Ahora vamos a ver los efectos de los distintos colores que se pueden aplicar como tintado. Los más utilizados son el marrón, gris, verde y amarillo.

  • El filtro marrón. Mejora los contrastes aunque en algunos casos cambia la percepción de los colores. Se suele utilizar para la visión de espacios con mucha luz y sombra. Son los filtros recomendados para miopes y para deportes de invierno, tenis e iluminación artificial.

  • El filtro gris. Hace que el ojo perciba los colores tal y como son. Absorbe la misma cantidad de luz en todas las longitudes de onda. Permiten al usuario un uso prolongado y es el más aconsejable.

  • El filtro verde. Hace que el ojo perciba los colores con muy pocas alteraciones. Es aconsejable para hipermétropes y para deportes náuticos.

  • El filtro amarillo. Aumenta el contraste y son muy recomendables para los días oscuros y para la conducción nocturna.


Lentes fotocromáticas

    Son aquellas lentes que se caracterizan por ser sensibles a la luz, es decir, que se oscurecen cuando la iluminación es intensa y palidecen con la baja iluminación.

    El efecto fototropo, así se llama, se logra añadiendo a la lente fundida una proporción determinada de halogenuro de plata.

    El oscurecimiento de las lentes fotocromáticas no es producido por la acción de las radiaciones visibles del espectro, sino que es causado por las radiaciones invisibles del lado ultravioleta de longitud de onda grande del espectro solar. Cuando la radiación U.V. deja de actuar sobre la lente, ésta vuelve a tomar un aspecto progresivamente más claro hasta alcanzar su estado inicial transparente. Se trata de un fenómeno reversible.

    En cuanto a su empleo en los deportes de montaña cabe decir que tienen una buena protección solar, no óptima, y que serían mucho más adecuados los montados sobre lentes orgánicas. Para la realización de actividades no muy técnicas serían válidos y además conlleva la comodidad para el individuo de no tener que hacer uso de varios pares de gafas.


Lentes polarizadas

    Un filtro convencional, para una cierta longitud de onda, atenúa por igual la intensidad de la luz incidente sea cual fuere su plano de vibración. Aquí estriba la principal diferencia entre los filtros convencionales de sol y los filtros polarizadores, pues mientras que los primeros atenúan la radiación incidente en relación sólo de su longitud de onda, los segundos lo hacen también filtrando la luz que vibra y con ello eliminan los "brillos" producidos por estas vibraciones luminosas. De esta forma disminuimos fuertemente la intensidad luminosa con la que se observa el objeto y, lo que a veces puede ser más importante, la información sobre el objeto es mucho más rica por la eliminación de estos reflejos.

    La polarización es muy recomendable en los deportes de montaña ya que la nieve, como se ha dicho anteriormente, es un elemento muy reflectivo. La eliminación de los reflejos que produce así como la mejor percepción de los elementos en el medio hacen que sea casi una condición esencial para que unas gafas de sol sean las adecuadas en el uso de la montaña.


Filtros espejados

    Este tipo de filtros se obtienen mediante el tratamiento de una capa metálica sobre la superficie externa por alto vacío. Esta capa se asocia a un color y al mismo tiempo ofrece una protección máxima sobre las radiaciones U.V.

    Cuando el color del espejado es azul, violeta o rojo, todos ellos de muy alta intensidad, debemos de observar que no mantenga estos colores posteriormente en su transmisión, ya que son colores no especialmente recomendados para tener una visión correcta.


Normativa y cualidades de las lentes solares

    Las gafas de sol han experimentado en los últimos años un incremento de ventas de forma considerable. A la utilidad de la protección que proporcionan se une una moda y se consideran como un elemento más de vestimenta. En el caso de los deportes de montaña se ha podido ver que es un elemento imprescindible para evitar lesiones en el aparato ocular, dejando de lado la cuestión estética. Sin embargo la gran demanda que existe trae consigo un amplio mercado y una necesidad de regulación a nivel legal para que no se produzcan irregularidades en la fabricación, distribución y venta de estos productos.

    En el Diario Oficial de las Comunidades Europeas el 12-7-93 (93/42/CEE del Consejo de la Unión Europea) se publicó una comunicación relativa a los productos sanitarios donde las gafas solares se incluían como este tipo de producto (artículos ópticos destinados a la corrección o protección de la vista). Sin embargo, el hecho de esta publicación no es una condición para su aplicabilidad. Existen organismos estatales y privados de distintos países que han trabajado conjuntamente para llegar a una unificación de criterios sobre las exigencias que deben cumplir las lentes denominadas solares, a fin de que garanticen una protección adecuada frente a las radiaciones solares.

    Dentro de esta normativa se clasifican las gafas de sol dentro del grupo I (también existen los grupos IIa, IIb y III) donde se consideran de bajo grado de vulnerabilidad y la responsabilidad corresponde a los fabricantes.

    En un estudio realizado por el Departamento de Óptica de la Universidad de Granada (1995) se cogieron al azar 30 lentes de establecimientos de óptica para evaluar las capacidades de protección frente a las diferentes radiaciones solares. Los resultados fueron muy variados predominando las gafas que protegían de un 90% a un 100% de las radiaciones U.V., sin embargo 8 de los productos protegían desde un 90% llegando hasta un 40% únicamente.

    Posteriormente, en 1995, la CEE sacó una certificación para las gafas solares (CE prEN-1836) en la que se garantiza que todas las gafas de protección solar que lleven esta homologación garantizan una protección del 100% frente a las radiaciones U.V. y responden a las exigencias de tests de resistencia mecánica y su rendimiento está asegurado en condiciones normales de utilización. Esta homologación viene especificada en el cristal de las gafas indicando el índice que le corresponde. Hay 5 índices de protección:

  • Índice 0: muy débil protección. Producto para rayos débiles.

  • Índice 1: corresponde a una luminosidad débil. Estos cristales absorben entre el 20 y el 56% de la luz visible.

  • Índice 2: está adaptado para luminosidades solares moderadas. Absorben de un 57 a un 81% de la luz visible.

  • Índice 3: corresponde a una utilización en condiciones de fuerte luminosidad solar. Estas gafas absorben entre un 82 y un 91% de la luz visible.

  • Índice 4: recomendada para las luminosidades extremas. Estas gafas absorben entre un 92 y un 97% de la luz visible. Son filtros específicos para montaña y deportes de nieve.

    Como conclusión diremos que en el mercado encontramos una gran variedad de lentes solares de distintas calidades y, puesto que no existe una normativa que regule su distribución y venta, es el óptico diplomado o el distintivo de homologación de la CEE quienes deben de proporcionar la información adecuada sobre las cualidades que han de tener las lentes que se adquieran y sobre el uso que se les va a dar.


Conclusiones sobre la correcta elección de filtros solares para los deportes de montaña

    Hemos ido viendo a lo largo de este estudio que son muchos los factores que influyen en la elección de unas lentes protectoras adecuadas para la práctica de deportes en la montaña o con nieve.

    Debido a las condiciones de altura, luminosidad y tiempo de exposición a la luz solar se hace imprescindible una adecuada protección para evitar lesiones que en muchos casos son poco importantes pero, en otros, pueden acarrear dolencias importantes del aparato ocular u otras lesiones indirectas.

    Antes de empezar a ver los detalles o características que deben de reunir unas gafas adecuadas comentaremos los procesos más importantes que sufre la visión en grandes altitudes3:

  • Disminuye la agudeza visual.

  • El campo visual periférico se reduce a partir de los 4.500 mts. El tiempo de reacción a los estímulos visuales periféricos también disminuye.

  • La sensación cromática se altera con la hipoxia. Esto ocurre normalmente a partir de 3.000 mts.

  • La visión nocturna se perturba. A partir de 5.000 mts se puede perder hasta un 40% de esta visión.

    Como vemos el sentido de la vista se puede alterar en muchos aspectos con la altitud lo que, unido a los peligros inherentes a los deportes de montaña, hacen que se tenga un cuidado especial con este sentido, el de la vista. Si a estas alteraciones le sumamos las producidas por unas lentes no adecuadas podemos estar provocando indirectamente peligros muy graves para la práctica de este tipo de deportes.

    A continuación se van a detallar los aspectos que deben de tener cada parte de las gafas de sol para la montaña.

Cristales

    Es fundamental que los cristales filtren como mínimo el 85% de las radiaciones U.V., siendo aconsejable que sea siempre el 100%. Una protección inferior puede causar las lesiones oculares ya nombradas, lo que dependerá, en cualquier caso, del tiempo de exposición, altura, cantidad de luz,...

    No deben de tener ningún índice refractivo ya que esto distorsionaría levemente la realidad y podría acarrear peligros adicionales, además de provocar fatiga en la visión.

    Entre material mineral u orgánico es preferible el segundo por dos causas:

  • Ligereza

  • Resistencia a los golpes (recordamos que estamos ante unas actividades deportivas de mucho manejo de material, normalmente) y al rayado.

    Es importante que las lentes tengan un filtro polarizador o, en su defecto, espejado. Con ello, y como se ha visto, reduciremos los reflejos, ya que son muchos los producidos por el terreno o el material utilizado.

    El color recomendado por los fabricantes es el marrón, aunque puede ir en gustos por la capacidad de adaptación de cada persona. Los filtros amarillos son muy recomendados para días nublados, con poca luminosidad o actividades nocturnas o en penumbra.

    En cualquier caso y, siempre y cuando los cristales tengan la homologación descrita de la CEE, adquiriremos para estos deportes unas lentes con el índice 4 de dicha homologación, siendo los cristales polarizados marrones espejados color plata y con antirreflejante por la cara interna los más completos y recomendados para condiciones extremas de Radiación UV.


Características de la montura

    La montura debe de reunir varias características:

  • Ligereza.

  • Comodidad. Hay que tener en cuenta que normalmente se van a llevar puestas durante un prolongado periodo de tiempo.

  • Con protecciones laterales o, en su defecto, con forma anatómica. Es mucha la luz que puede entrar por los laterales e ir produciendo lesiones y molestias directas de la luz.

  • Con terminaciones de las patillas en forma de alambre o moldeables. Se producen movimientos bruscos en muchas ocasiones que pueden producir la pérdida de las gafas. También se pueden utilizar cintas posteriores para una adecuada sujeción.


Ventilación

    Es un elemento muy importante ya que la sudoración se da con mucha frecuencia y esto produce que se empañen las gafas, produciendo molestias y peligros para el deportista. Muchos fabricantes no tienen en cuenta esto y son muchos los modelos que no poseen una ventilación adecuada. En cualquier caso es difícil que cualquiera de los sistemas existentes garantice una ventilación total. Sistemas:

  • Agujeros en las protecciones laterales.

  • Agujeros en la montura.

  • Separación ligera de los cristales con la montura, produciendo así un pequeño flujo de aire continuo.


Equipo improvisado en caso de pérdida o rotura de las gafas de sol

   

 Debido a las características de este tipo de deportes pueden producirse accidentes o caídas y con ello producir la pérdida o rotura de las gafas. Ante ello es importante conocer medios de fortuna para, en alguna medida, reducir los efectos del sol en el aparato ocular. Algunas de ellas son:

  • Hacerse manualmente una pantalla ocular, agujereando un papel de chocolatina, pañuelo o algodón. Los pueblos Eskimos se fabrican unas tiras de piel con pequeños agujeros a modo de gafas.

  • Mirando a través de la malla de un tejido fino, como pudiera ser un pañuelo o similar. Los Sherpas y los habitantes del altiplano tibetano suelen dejarse amplios flequillos de cabello que les caen a forma de cortina delante de los ojos.

  • Frotarse con jabón los pómulos, los párpados alrededor de los ojos y las aletas de la nariz, con lo cual se elimina la luz refleja de estas zonas y disminuye la cantidad que nos llega a los ojos.

  • En el comercio se encuentran máscaras faciales de neopreno que son muy útiles tanto para el frío extremo como para la radiación solar. En su defecto, el uso de pañuelos o similares puede proteger lo suficiente.

    Para concluir anotar y remarcar la importancia de utilizar unas adecuadas gafas de sol para los deportes en estas condiciones y buscar en ellas la funcionalidad de sus características como medida fundamental.

    Esto es por el bombardeo de las modas en este tipo de material, primando para el consumidor muchas veces más la estética que otras características mucho más importantes. Debe primar la protección.

Notas

  1. Barrientos Mena J.F. Absorción de ondas solares por medios ópticos compensadores. IX Jornadas Andaluzas sobre la Visión; 11,12 y 13 de febrero de 1994. Marbella; 1994, p.38.

  2. Florido Tomé, M. Protección solar. Gaceta Óptica 1995; 282 (Supl. 8), p. 16.

  3. Richalet J.P., Rathat C. Pathologie et altitude. Ed. Masson; 1991, p. 36.


Bibliografía

  • Barrientos Mena, J.F. Absorción de ondas solares por medios ópticos compensadores. IX Jornadas andaluzas sobre la visión; 11,12 y13 de febrero de 1994. Marbella; 1994

  • Florido Tomé, M. Protección solar. Gaceta Óptica 1995; 282 (Supl. 8).

  • García Monlleó, R. Normativa y cualidades de las lentes denominadas solares. X Jornadas andaluzas sobre la visión; 18 y 19 de febrero de 1995. Granada; 1995.

  • Gil del Río, E. Óptica fisiológica clínica. 5ª ed. Barcelona: Ed. Toray; 1984.

  • Jiménez del Barco, L.M. Filtros polarizadores y protección ocular de la radiación solar. X Jornadas andaluzas sobre la visión; 18 y 19 de febrero de 1995. Granada; 1995.

  • Les lunettes de haute montagne. Montagnes magazine 1994; 167:67.

  • Morandeira J.R., Martinez-Villén G., Masgrau L., Avellanes M. Manual básico de medicina de montaña. Zaragoza; 1996. p. 153-157.

  • Richalet J.P. Rathat C. Pathologie et altitude. Ed. Masson; 1991.p. 35-37.

  • Romero Mora J. Radiación solar, filtros y visión. X Jornadas andaluzas sobre la visión; 18 y 19 de febrero de 1995. Granada; 1995.

  • Soleil: attention danger. Montagnes magazine 1997; 201: 87-91.

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